Existe una línea muy delgada entre la sátira y la estupidez

Diane Francis

“Bitcoin y otras criptomonedas son como las acciones de Bre-X — harán trizas las esperanzas de los inversionistas” reza el titular del editorial en el Financial Post. Bre-X fue una penny stock (acción a centavo) que alcanzó los $286 CAD en los 90s antes de colapsar. “Éstas son acciones que se emiten sin regulación alguna y los inversionistas debería evitarlas como la plaga” afirma el subtítulo escrito por Diane Francis. La dama de 71 años de edad tiene la distinción de ser la primera mujer editora de un diario de circulación nacional en Canadá y ha sido investida con múltiples galardones a nivel académico. Ahora bien, el bitcoin indudablemente está fuera de su área de experticia.

Historias sobre bitcoin con basamentos erróneos se publican día tras día, y muchos no logran tener el oxígeno publicitario que tan desesperadamente necesitan para encender la llama. El esfuerzo realizado por Francis, no obstante, merece ser recordado para la posteridad, ya que se trata de una cornucopia de enunciados breves que intentan ser provocadores. “Cualquiera puede crear una criptomoneda de la nada,” inicia el artículo, lo cual es bastante cierto. Continúa: “Algunos crean sitios web para exchanges de criptomoneda fraudulentos donde publican cifras y precios de mercado falsos para tentar a los crédulos y así tomar su dinero.” Ésa es nueva, pero sigue siendo una de las afirmaciones más sensatas hechas en este artículo.

La enormidad de los crímenes enormes

“En ocasiones los crímenes son enormes,” explica Francis con mucho tino. Luego, continúa expresando su obsesión con los exchanges fraudulentos al escribir: “Corea del Sur y Japón han iniciado investigaciones sobre cómo cientos de millones en Bitcoin han sido hurtados a través de estafas llevadas en exchanges falsos o dudosos”. La periodista, quien ha entrevistado figuras públicas de amplia trayectoria como Margaret Thatcher, Ronald Reagan, Mikhail Gorbachev, Nelson Mandela, Bill Gates, y George Soros logra alcanzar un ritmo constante. Es su próximo párrafo que representa el golpe de gracia, y merece ser reproducido en su totalidad:

Las criptomonedas también son riesgosas. Tomemos como ejemplo Bitcoin, la cual al menos sigue una pauta autorreguladora, esta criptomoneda experimenta alzas y bajas en su precio sin tasación o justificación alguna. No hay ningún tipo de control sobre la cantidad de Bitcoins emitidos, y las redes digitales de falsificación han estado muy ocupadas replicando esta criptomoneda en “granjas de Bitcoin”, y pocos de estos timadores han sido aprehendidos.

Los non sequiturs agudizan la falta de argumentos lógicos en esta pieza: “Sin algún control sobre la oferta y demanda, las monedas pueden inundar un mercado que busca tomar ventaja de la demanda para luego desaparecer, dejando las tasaciones en trizas. Es algo sencillo.” Francis luego señala la decisión de Facebook de prohibir la aparición de anuncios de criptomonedas en su plataforma “para proteger a sus desafortunados lectores. Por desgracia, la ignorancia es tan dominante que, incluso tras ser advertidos, el público resulta engañado.”

Gracias al cielo porque publicaciones como el Financial Post dan luz sobre este tipo de asuntos y mantienen al público informado. Como era de esperarse, los lectores no perdieron ni un segundo en deshacer los enredos presentados por la sra. Francis en la sección de comentarios. El resto del artículo se dedica a hablar en contra de criptomonedas poco útiles y trascendentales como Useless Ethereum Token y Jesus Coin.

Es común que publicaciones no especializadas en cripto se equivoquen en algunos aspectos cuando escriben artículos sobre bitcoin, aunque es muy extraño que se equivoquen a este nivel. La comedia de errores resalta aún más viniendo de una publicación que se especializa en noticias financieras. Diane Francis ha tenido una trayectoria impecable, pero quizás ha llegado la hora de que la editora del Post entregue las riendas a alguien más en sintonía con el espíritu actual.

¿Piensas que Diane Francis merece algo de benevolencia, o los lectores del Financial Post tienen derecho a destrozarla con sus críticas? Comparte tus opiniones en la sección de comentarios.

Imágenes cortesía de Shutterstock, y Wikipedia.

Articulo original escrito por Kai Sedgwick para News.bitcoin.com
Traducido por Emma Palma Velásquez para Pandanoticias.xyz

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