Gracias a la concepción de las criptomonedas, la construcción de un sistema seguro y transparente orientado a la descentralización de nuestro dinero ha trasladado el sueño utópico a la realidad. Los esfuerzos por alcanzar tal ambiciosa meta se ven plasmadas en las distintas vías alternas que se han diseñado a partir de la tecnología blockchain, y en un período relativamente corto, hemos podido disfrutar de los beneficios de las criptomonedas hasta cierto punto.

No obstante, estos esfuerzos por alcanzar tal deseada meta se han visto afectados por los desafíos de las fluctuaciones que acechan al ecosistema. Aún cuando el cambio drástico en el valor de las criptomonedas ha menguado en los últimos años, la volatilidad de los precios sigue dando paso, desafortunadamente, a la especulación. Además, las mismas alzas y bajas siguen suscitando dudas entre los inversores y empresas sobre la practicidad de aceptar pagos en criptos.  

En virtud de ello, se ha procurado conseguir una criptomoneda que, a diferencia de sus homólogas, el valor sea estable en relación a su poder adquisitivo. O por lo menos eso es lo que se espera en teoría. El hecho es que a partir de esa idea se ha desarrollado la stablecoin; una criptomoneda que busca promover el uso de la moneda digital, en lugar de reservarlas como un valor.

Diseccionando su concepto

Las stablecoins, o monedas estables por su nombre en español, es una criptomoneda que está vinculada a otro activo de valor más estable, como el dinero fiduciario o el oro. Su propósito es ser capaz de superar la volatilidad del mercado para así incentivar la adopción de la criptomoneda. La idea es que al ser percibidas como un medio de intercambio, estas propiciarán que las personas estén dispuestas a usarlas para transacciones diarias. Sherman Lee, socio en Zeroth.AI y escritor para Forbes, señala que la stablecoin se trata de:

“…Una moneda que es global, pero no está vinculada a un banco central y tiene baja volatilidad. Esto permite el uso práctico de las criptomonedas, como pagar las cosas todos los días”.

¿Cuál es su importancia?

Como su nombre lo indica, su rasgo más importante es la estabilidad que en teoría ofrece. Para que una criptomoneda pueda ser utilizada como medio adquisitivo, los usufructuarios deben ser capaces de vender o comprar con las criptomonedas, sin el riesgos de que estas pierda su valor. Por tanto, con un precio fijo equivalente a la cantidad del activo subyacente, la stablecoin podría cumplir con los rasgos esenciales de una moneda común.

¿Qué tipos de stablecoin existen?

Existe un gran cantidad de stablecoins en el mercado; sin embargo, todas ellas pueden ser englobadas en 3 categorías principales:

  1. Stablecoins respaldas por moneda fiat: en inglés se les conoce como Fiat-Collateralized o Fiat-Backed, este tipo de moneda estable es la más popularizada ya que cada unidad de stablecoin está respaldada por una unidad en moneda fiduciaria, como un dólar; $1 = 1 stablecoin, por citar un ejemplo. Unas de las criptomonedas más usadas dentro de esta categoría son el Tether y TrueUSD.
  1. Stablecoins respaldas por otra criptomoneda: aunque suene un poco ilógico, dentro de esta categoría las stablecoins son respaldadas por otras monedas digitales. Son denominadas crypto-collateralized y la relación es un grado mayor a 1 = 1. Aquí, 1 unidad de stablecoin es respalda por varias o la mezcla de diversas criptomonedas, a fin de disminuir el riesgo de volatilidad. Como ejemplo tenemos a BitShares.
  1. Stablecoins no respaldas: para aumentar la ironía, también existe una categoría de stablecoins sin respaldo subyacente. Relacionada al concepto de señoreaje, este tipo de moneda depende del control del suministro; es decir, aumenta el suministro a medida que crece la demanda y disminuye la oferta cuando su valor es bajo. Es basado en contratos inteligentes, los cuales se encargan de ampliar y contraer algorítmicamente el suministro en función de los precios. De ejemplo tenemos a Basis.

La otra cara de la moneda

Aunque al principio las stablecoins suenan como la medida alternativa perfecta para hacer frente a las fluctuaciones del mercado, algunos se mantienen escépticos, y tienen sus motivos. Para empezar, no se puede pasar por alto que una de las formas de respaldo son las monedas fiduciarias; dinero arraigado a una entidad financiera centralizada. Los bancos tendrán que fungir como custodio y realizar constantes auditorías. Además, se le suma el problema de escalabilidad, los bancos deben tener la capacidad y disposición de sustentar un capital muy grande exclusivamente reservado para responder a la demanda del mercado cripto que, como sabemos, es enorme.

Por otro lado, en el caso de stablecoins respaldadas por otros criptos, si bien es cierto que no adolecen de los inconvenientes de la centralización, tampoco resuelven del todo los problemas de las fluctuaciones. Independientemente de la criptomoneda que se utilice, las monedas estables siguen estando sujetas a cambios drásticos si el valor cae. De igual forma, las stablecoins no respaldadas aunque son eficientes porque no requieren de garantías, también son bastantes complejas y necesitan que la demanda siempre esté en aumento.

Dado a la temprana etapa en la que se encuentran las stablecoins, es difícil determinar si serán la respuesta definitiva que busca/necesita la comunidad. De cumplir en totalidad su propósito, las monedas estables podrían convertirse en un elemento crucial para la adopción masiva de las criptomonedas, además de incentivar su uso para la compra de bienes y servicios. Por ahora, solo queda esperar para ver cómo evoluciona. 

Cuéntanos, ¿ya habías escuchado de las stablecoins? ¿Consideras que son la opción ideal para atacar la volatilidad del mercado? Déjanos saber en la sección de comentarios.

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