Las políticas AML y KYC han estado presentes en las instituciones bancarias desde hace años, con el propósito de frenar la legitimación de capitales provenientes de actividades ilegales, mejor conocido como lavado de dinero. De ahí las siglas AML, que significan Anti-Money Laundering (Anti-Lavado de Dinero). Para lograr este objetivo, una de las herramientas que utilizan los entes reguladores es exigir a las instituciones financieras que obtengan información esencial de sus clientes, de manera que se pueda verificar la procedencia de sus activos, de ahí las siglas KYC o Know Your Customer (Conoce a Tu Cliente). 

Con la aparición de los criptoactivos en el panorama financiero mundial, los organismos reguladores han tratado de hacer cumplir estas normas existentes en las instituciones bancarias tradicionales a las plataformas de intercambio de estos activos digitales, los conocidos exchanges. 

Adopción de las políticas en los exchanges

Hoy en día son muchas las plataformas que cumplen con estas normas y piden cierta información a sus usuarios. Algunos de los requisitos incluyen identificaciones con fotografías, cuentas bancarias, dirección de residencia y otros documentos que verifiquen que la persona que se está registrando realmente sea la que demuestran los papeles. De esta manera, buscan evitar que personas no autorizadas, como menores de edad, utilicen este sistema; así como impedir que criminales buscados utilicen los exchanges para sus actividades ilícitas, incluyendo el ya mencionado lavado de dinero.

Asimismo, las autoridades gubernamentales, dependiendo de cada país, pueden tener acceso a esta información para poder controlar otros actos criminales, por ejemplo financiamiento al terrorismo. Incluso, en algunas regiones se lucha contra la evasión de impuestos en cuanto a ganancias en criptoactivos.

Sin embargo, según algunos cripto entusiastas, el cumplimiento con esas políticas quebranta uno de los principios fundamentales de estos activos digitales, la privacidad. Con la creación de las criptomonedas, se desarrolló un sistema descentralizado para intercambio de valores, y el hecho de ser una opción distinta a los sistemas bancarios centralizados tradicionales resultó llamativo. Para algunos partidarios de estas tecnologías, el intercambio de criptoactivos dejaría de ser descentralizado si cumple con las regulaciones impuestas por los organismos de control.

Por su parte, los entes reguladores afirman que son necesarias estas normas para evitar los delitos mencionados. El problema es que, en efecto, ciertas personas se han valido de las criptomonedas para el lavado de dinero. Un ejemplo de esto sucedió a mediados de julio, cuando se descubrió en España una red que utilizaba ATMs de Bitcoin para lavar dinero proveniente de narcotráfico en Colombia, provocando el debate en varias partes del mundo acerca de las regulaciones en esta área. 

Recomendaciones del GAFI

Logo de FAFT/GAFI

A finales de junio, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), publicó una guía de recomendaciones para los proveedores de servicios de criptoactivos con miras a regular las plataformas de intercambio. Las directrices recomiendan que se los exchanges tengan información suficiente tanto del remitente como del receptor de las transferencias para asegurarse de que no estén participando en actividades ilegales y además que compartan la información con otras plataformas y con entes gubernamentales en caso de ser necesaria una investigación. Según el GAFI, se espera que se adopten estas medidas en el plazo de una año en todo el mundo. 

En relación a estas recomendaciones, gran cantidad de exchanges se mostraron preocupados por la dificultades de implementar estas medidas. Estas inquietudes fueron planteadas en la reunión V20 realizada en Osaka, Japón, con la participación de representantes del sector cripto de los países del G20. En esta cumbre, se firmó un Memorandum de Entendimiento para buscar una manera de cumplir con las recomendaciones sin afectar negativamente los negocios en este sector. 

El tema de la privacidad y las políticas “Conoce a tu Cliente” siempre ha sido un punto controversial en el sector cripto. Actualmente, existen plataformas que se centran en ofrecer privacidad a sus usuarios. Por otro, hay exchanges que ofrecen también variedad de opciones de intercambio de criptomonedas mientras cumplen con las normas internacionales KYC, en Latinoamérica podemos mencionar a Panda Exchange en sus políticas AML, y Ccoins. En relación con las reuniones para definir criterios en cuanto al cumplimiento de las propuestas del GAFI y su repercusión en Latinoamérica, Anna Lezama, COO de Panda Exchange opina que se deberían seguir los resultados de estas reuniones a nivel mundial, de esta manera todos los exchanges tendrían un estándar para trabajar, ahorrando trabajo para los proveedores de servicios y facilitando a los usuarios su conocimiento al momento de intercambiar criptos. 

Finalmente, el debate internacional continúa y es necesario conocer estas políticas, su función y repercusión en el ecosistema cripto para poder operar eficientemente y sin inconvenientes con los criptoactivos. 

¿Qué opinas de la información que solicitan los exchanges para poder intercambiar criptos?¿Qué te parece la propuesta del GAFI para los proveedores de servicios de activos digitales? Comparte con nosotros tu opinión en la sección de comentarios. 

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