BPI y siete bancos centrales trabajaron en conjunto

El Banco de Pagos Internacionales (BPI), la Reserva Federal de los Estados Unidos y los bancos centrales de países como Canadá, Europa, Inglaterra, Japón, Suecia y Suiza, trabajaron en conjunto para elaborar un informe denominado “Monedas digitales del banco central: principios fundamentales y características principales”, el cual permitirá que las entidades bancarias puedan desarrollar su propia moneda digital. 

“Los objetivos de política pública de muchos bancos centrales se han mantenido prácticamente sin cambios durante los últimos cien años. Sin embargo, los cambios significativos de ese período han obligado a los bancos centrales a innovar y evolucionar en la forma en que cumplieron sus objetivos. Una posible evolución adicional que se está considerando es mediante la emisión de una nueva forma de dinero: una moneda digital del banco central (CBDC)”, dice el informe.

A comienzos de 2020, los gobernadores de los países involucrados en el estudio encargaron a sus bancos centrales a que realizaran un completo análisis sobre la creación de una moneda digital (CBDC), partiendo de los principios a través de los cuales éstas entidades han apoyado al bienestar público, tales como: salvaguardar la confianza pública en el dinero, mantener la estabilidad de precios y garantizar una infraestructura de pagos resistente.

Requisitos clave para las CBDC

En el informe se describen aspectos como las razones para que los bancos centrales desarrollen su propia moneda digital, las implicaciones políticas, las características y los diseños de este tipo de activos.

También se mencionan las recomendaciones que debe tener una CBDC, donde ésta debe complementar y no reemplazar al efectivo y otras formas de moneda de curso legal, y que respalden la estabilidad monetaria y financiera. Así mismo, consideran que las monedas digitales deberían ser seguras, económicas, si no gratuitas de usar y tener un papel apropiado para el sector privado.

Este estudio representa una exploración, indica el informe y que no necesariamente significa que los bancos centrales de este grupo estén considerando activamente su emisión. Para ello, las autoridades tendrían que considerar primero que la emisión no comprometerá la estabilidad monetaria o financiera y que podría coexistir y complementar las formas de dinero existentes, promoviendo la innovación y la eficiencia.

Si llegara a reunir esos parámetros, el grupo considera que una moneda digital podría ser un instrumento importante para que los bancos centrales cumplan con sus objetivos de política pública, promueva pagos más adaptables y eficientes, inclusivos e innovadores, pero que dependerá en gran medida de las circunstancias jurisdiccionales y si los riesgos se superan de manera efectiva.

El interés de los bancos centrales en las CBDC ha venido aumentando como un medio potencial para lograr sus objetivos, impulsado por cambios profundos y continuos en el área financiera, la tecnología y la sociedad, así como la crisis actual por el COVID-19; sin embargo, la emisión y el diseño de la CBDC siempre será una decisión soberana de cada nación.

¿Cómo te parece el informe sobre las CBDC publicado por los bancos centrales de importantes naciones? ¿Crees que en estos momentos es viable que cada país emita su moneda digital para fortalecer sus políticas públicas? Comparte con nosotros tus comentarios en nuestra sección.

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