Uno de las características singulares del Bitcoin es el anonimato en las transacciones, lo que abre un espacio para que muchos delincuentes usen la moneda para concretar negocios oscuros tales como lavados de dinero, financiamiento de terrorismo o simplemente estafas. Sin embargo, Lilita Infante, una agente de la DEA, publicó un informe recientemente donde expone que las actividades ilegales ya no son el principal uso que le dan al Bitcoin.

El martes pasado, Infante explicó a Bloomberg que investiga casos relacionados al Bitcoin desde hace cinco años, y que en su análisis concluye que el 90% de las transacciones con la criptomoneda estaban relacionadas a actividades delictivas. Sin embargo, también expone que la proporción entre la actividad legal e ilegal con Bitcoin ha cambiado, pues ahora la actividad ilegal “se ha reducido a alrededor del 10% y la especulación se ha convertido en el sector dominante”, explica la agente, quien también es parte del equipo de 10 personas que componen la Fuerza de Tarea de Investigaciones Cibernéticas, el cual se enfoca en investigar casos relacionados con la “Deep Web” (Internet Profunda) y el Bitcoin.

Infante advierte que esto no significa que la moneda criptográfica ya no se use con fines delictivos. De hecho, el volumen total de transacciones asociado con usos ilegales sí ha aumentado desde el 2013, aunque la mayoría de las transacciones actualmente se utilizan para la especulación de precios.

Opiniones encontradas

Los resultados del informe realizado por Lilita Infante contradicen la opinión popular de que la moneda descentralizada es utilizada principalmente por criminales. Los medios tradicionales a menudo han descrito a Bitcoin como el preferido por criminales para el lavado de dinero y la compra de drogas y otros bienes ilícitos.

En efecto, en junio de este año, un funcionario del Servicio Secreto de EE.UU afirmó que algunas criptomonedas se han utilizado ampliamente para actividades ilícitas, por lo que instó al Congreso a considerar una legislación que regule las monedas virtuales. Ese mismo mes, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley que pretende prevenir el uso ilícito de las criptomonedas.

No obstante, aunque algunas organizaciones criminales y bandas delictivas usen monedas virtuales para intentar pasar desapercibidos ya que es más barato, más rápido y es más seguro que pasar por los sistemas bancarios, Infante asegura que es un arma de doble filo, pues las agencias de orden público y seguridad están usando la tecnología blockchain a su beneficio.  El uso del Bitcoin da un recurso valioso para que los agentes puedan rastrear las transacciones y los patrones gracias a su cadena de bloques pública e inmutable. Aunque las direcciones de billetera alguna vez ocultaron la identidad del usuario, ya no.

Finalmente, para dar un último golpe a la mesa e intentar dejar claro el esfuerzo fructífero de la DEA en capturar delincuentes cibernéticos, Infante explicó que “la cadena de bloques en realidad nos da muchas herramientas para poder identificar a las personas. De hecho quiero que sigan usándolo (el Bitcoin)” finalizó la agente.

¿Qué opinas sobre este artículo? ¿Estás de acuerdo en que la mayoría de los que usan el Bitcoin son especuladores y no criminales? Comparte lo que piensas en nuestra sección de comentarios.

Comentarios

Comentarios