En la entrega anterior profundizamos en el concepto y funcionalidad de las wallets web, y expresamos sus ventajas y desventajas basándonos en los principales aspectos que debemos observar a la hora de decantarnos por un tipo de billetera para nuestros criptoactivos.

Tal como ya lo explicamos, el mercado ofrece distintos tipos de almacenamiento a los usuarios de monedas descentralizadas para mantener a salvo su inversión: web, escritorio, móviles y físicas. En esta edición nos dedicaremos a las wallets de escritorio.

A tu alcance, ¿siempre?

Independientemente de la expansión del Internet y la cada vez más grande aceptación de la tecnología en la nube, muchos usuarios aún prefieren la comodidad de acceder a ciertas aplicaciones y plataformas desde su propio computador sin tener que depender en todo momento de una conexión a la web.

Por otro lado, ya desde el punto de vista de la seguridad y la confidencialidad del almacenamiento de nuestra inversión en criptoactivos, las wallets que se instalan en nuestro computador y se acceden directamente desde el escritorio sin conectar a ningun servidor permiten tener control sobre la llave privada.

Otra ventaja de las wallets de escritorio es que el titular y (en teoría) sólo el titular tendrá conocimiento de la llave privada de su cuenta. De esta forma el usuario no depende de los servicios de seguridad de un tercero para salvaguardar sus activos y no vivirá con la posibilidad de despertar un día y encontrarse con un servidor de almacenamiento fuera de servicio sin respuesta alguna por parte del equipo proveedor de la wallet web.

Sin embargo, tal y como lo esperaban, no todo son buenas noticias. Un detalle importantísimo, y negativo, a la hora de optar por una wallet de escritorio es que estará tan segura como seguro esté nuestro computador.

No hace falta decir la enorme cantidad de malware que afecta a las computadoras a nivel mundial, y tristemente estas aplicaciones de almacenamiento no están exentas de este tipo de ataque. Al tener instalado en el computador la billetera digital, en algún momento u otro el usuario ingresará su clave privada a través del teclado, dejándola impresa en alguna parte del registro de operaciones de su computador. De este modo, alguien que sepa buscar (muy) bien podrá acceder a ella mediante un software mal intencionado, que posteriormente enviaría la preciada llave de acceso a un tercero que, sí, adivinaron, podrá hacer con nuestros fondos lo que desee.

La falta de encriptación es gran parte del problema

Si bien los computadores cada vez son más y más seguros y se empeñan en mejorar la protección a la información de los usuarios, las necesidades de una wallet van más allá. Es necesario un nivel de encriptación de los datos que los computadores de uso personal no están diseñados para brindar.

Las wallets de escritorio no son una opción directamente descartable -existen variedad de alternativas de escritorio bastante serias como, por ejemplo, Electrum– pero este tipo de wallets no es el más recomendado si buscamos un aliado para blindar la seguridad de nuestra inversión en el mundo cripto.

En la siguiente entrega de nuestra serie Wallets trataremos las wallets de tipo móvil y profundizaremos acerca de las billeteras físicas. ¿Qué tipo de almacenamiento utilizan para su inversión en criptos? ¿Han tenido algún inconveniente con él? Compartan sus comentarios en la sección a continuación y nos vemos en el próximo artículo.

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