En 2009, cuando bitcoin fue concebida, la propuesta de una moneda alternativa que permitiera realizar transacciones de forma rápida, segura y económica, fue lo que atrajo el interés de millones de personas. Y en sus inicios fue así; el costo de enviar y recibir pagos era prácticamente cero. No obstante, el desenfrenado incremento de tráfico de la red bitcoin ha hecho que muchos opten por pagar estas pequeñas tarifas.

Entonces, ¿la culpa es de los usuarios?

No. Digamos que somos víctimas de una serie de eventos desafortunados. Pero antes de ahondar en el tema, hagamos un breve repaso sobre la minería y las funciones de los mineros.

En el mundo de las criptomonedas, el único medio para generar nuevos bitcoins es a través de la minería, es decir que los mineros son los principales agentes encargados de poner en circulación las nuevas monedas. Por otro lado, los mineros, además de crear los nuevos bitcoins, también son los encargados de auditar todas las transacciones hechas (el envío y recibo de bitcoins) antes de ser indexadas a la cadena de bloques, una especie de contabilidad pública compartida. Este proceso en la minería es lo que asegura que nadie pueda modificar los bloques o duplicar los tokens. El promedio de tiempo que lleva confirmar estas transacciones es de 10 minutos, y una vez hecha la verificación de las transacciones equivalente a 1 MB, los mineros que conforman el pool reciben una recompensa de 12.5 BTC repartida entre todos ellos.

Idóneamente todo el proceso suena perfecto, pero la saturación de la red Bitcoin ha alcanzado tal punto que lograr completar una transacción puede costarte días y dinero extra. Pero ¡¿cómo sucede esto?!

  1.   Popularidad igual a sobrecarga de la red

De acuerdo con CoinMarketcap actualmente se encuentran en circulación 16,781,925 BTC, con una capitalización bursátil de 255.207.768.052 USD. Las transacciones diarias han alcanzado un promedio de 300.000 dentro de un ecosistema que cuenta con tan sólo 1MB de operaciones por bloque.

Recordemos que, para tener validez, estas 300.000 transacciones tienen que ser confirmadas por los mineros, pero debido a la saturación es aquí donde inicia todo; las personas han optado por dar una motivación extra que agilice el proceso de verificación. Y a pesar de que estas tarifas son opcionales, para muchos esperar varios días (sí, ¡días!) en completar una transacción definitivamente no lo es. Además, las tarifas no tienen precio fijo, por lo que las personas pagan lo que consideren que hará el proceso más rápido.

  1.   Problemas de escalabilidad

La escalabilidad de la red bitcoin –la capacidad de un sistema de hacer frente y funcionar bajo una carga de trabajo en expansión- no ha sido la más deseable. Aunque se ha estado trabajando en medidas para mejorar el protocolo a largo plazo, lo cierto es que aún no hay una respuesta inmediata para este problema.

¡Ahora saquemos cuentas! A diario son un aproximado de 300 mil transacciones, el tamaño del bloque es de 1MB, el cual soporta entre 2000-2500 transacciones, y en teoría la red bitcoin procesa 10 transacciones por segundo. El resultado es evidente, un gran número de transacciones no confirmadas, lo que lleva al problema anterior mencionado: largos tiempos de espera y pagos de tarifas para movilizar la transacción.

  1.   Volatilidad del precio

El valor del bitcoin fluctúa prácticamente a diario, y esa volatilidad  afecta indirectamente el precio de las tarifas. Como ya saben, el problema de escalabilidad de la red contribuye a que las transacciones tarden días en completarse, tiempo durante el cual el precio del bitcoin puede subir o bajar en unos cuantos miles de dólares.

El riesgo es patente, los inversionistas al realizar estas transacciones corren el riesgo de perder dinero si el precio del bitcoin baja considerablemente antes de que se valide el pago, así que ante este peligro muchos están dispuestos a pagar tarifas elevadas con el fin de acelerar el registro de sus transacciones.

Las tarifas bitcoin están retrasando la aceptación de la moneda

La sobrecarga en la red, los desafíos de escalabilidad y la volatilidad  de su valor ha llevado a que muchos comerciantes reconsideren la opción de recibir bitcoin. Empresas como Steam han decido no aceptar más pagos con bitcoin ya que el alza y baja de su valor, además de las altas tarifas se están convirtiendo en un dolor de cabeza para el negocio.

Sumando a la problemática, otro factor que incide son las tarifas de red. Procesadores de pago, tales como Bitpay y Coinbase, cobran tarifas de red a sus usuarios como garantía de que los mineros validen esas transacciones lo más rápido posible. Estas tarifas son agregadas a la suma total de la transacción para luego ser transferida a los mineros, y a pesar de que los procesadores de pago no se benefician de dichas tarifas, el resultado final es costoso para las empresas.

A largo plazo, la finalidad de la criptomoneda es proveer a las personas un medio de pago que reemplace el dinero fiduciario, con una ejecución más rápida y menos costosa. Sin embargo, las variaciones del precio están causando un efecto contrario. El escepticismo de las empresas va en aumento y los usuarios prefieren conservar el bitcoin como un activo en vez de usarla para el consumo de bienes y servicios.

Y ustedes, ¿consideran que el bitcoin logrará superar estas dificultades? ¿Seguirá en aumento el valor de las tarifas? Comparte tu opinión en la sección de comentarios.

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